Post a tribute

Joan has been the person who has most deeply influenced my career. He helped me to find my own way to learn about Nature. I will never forget the months we shared in Tierra del Fuego, nor the long phone talks we have had.

- Francesc Gallart, IDAEA-CSIC, Barcelona -


Je ne sais pas quoi dire, j’ai vraiment été choqué par cette information. J’ai eu l’occasion de côtoyer Pr Juan Defabregas durant le projet Desurvey, il était d’une grande qualité humaine et scientifique. Je le rencontrais également durant quelques COP de l’UNCCD. J’espérais le voir durant la COP13 à Ordos pour discuter de l’approche d’évaluation de la NDT, mais il n’était pas là. Comme ma boite mail a été piratée j’avais perdu toute ma liste de contacts. Repose en paix cher ami. A Dieu nous sommes et à lui nous retournons

- Yassin Mohamed CRF,Rabat, Morocco -


La comunidad de ecólogos españoles expresa sus condolencias a la familia y allegados de Juan Puigdefàbregas, un científico que contribuyó con clarividencia a conocer el funcionamiento de nuestros sistemas naturales y que estuvo vinculado a nuestra sociedad desde su fundación.

- Francisco Lloret, Presidente AEET -


Siento de veras que este ecólogo por el que siempre he tenido una especial simpatía nos haya dejado. Lo conocí en 1982 en el IPE, cuando fui a trabajar allá un verano como voluntario. Posteriormente, cuando acabé la carrera en 1986, me facilitó un contacto allá para solicitar una beca doctoral, aunque finalmente tomé otra opción. Compartí ratos en oposiciones en distintos lados de la barrera, y charlamos frecuentemente en congresos y otras reuniones y eventos. Siempre lo recordaré como una persona amable y risueña, y un trabajador infatigable con una amplia y multidisciplinar perspectiva del paisaje y los ecosistemas terrestres. Que descanse en paz.

- José Mª Rey Benayas -


“Nico, esos regueros de tus taludes, es que son muy eficientes drenando la escorrentía”. La conversación que tuvimos a partir de esa frase suya, constituyó uno de esos momentos de elevado placer intelectual que Juan me regaló durante la tesis y en la etapa de los primeros MEDALUS. Pero además, esa visión original e inesperada dio lugar a tres tesis doctorales. Recuerdo con satisfacción que, cuando vino a una de ellas como presidente del tribunal, nos dijo con cariño: “habéis descubierto muchas cosas ya de los taludes”. Y siguió dándonos ideas: “modelizad, modelizad”. Aunque sea algo natural, uno no se hace a la idea de que Juan ya no está con nosotros. Ha sido el maestro, el que le ayudó a uno a descubrir su camino, el que le abrió puertas y le tuvo paciencia. Agradecimiento, mucho agradecimiento es lo que siento.

- José Manuel Nicolau, Universidad de Zaragoza -


Las personas de tamaño se suelen conocer por su humildad y por los valores humanos que trasmiten. Juan tenía la capacidad de poder opinar por igual sobre altos conceptos de desertificación que sobre los entresijos más básicos del comportamiento humano, a veces para mostrar sin tapujos lo que no nos gustaba ver o lo que no conseguíamos ver. Lo conocí en 2008 cuando inicié en la EEZA-CSIC un contrato "Juan de la Cierva soportado por un proyecto de investigación que él dirigía. Sus palabras fueron escuetas, pero siempre sencillas y claras, y no exentas de realismo y sinceridad. Aprendí que trabajar con honradez hace feliz y comprendí que las grandes metas científicas vienen cuando los cimientos personales son robustos. Allí donde estés, gracias Juan por tus enseñanzas en lo científico, en lo personal y en lo cotidiano.

- Francisco Javier Alcalá García, IGME -


Gracias a Juan Puigdefábregas trasladé mi vida profesional a Almería en 1990 y bajo su dirección me dediqué desde entonces a los suelos áridos/semiáridos, su degradación y restauración. Juan tenía un profundo conocimiento de los suelos (de joven había traducido uno de libros de cabecera de introducción a la Edafología Los suelos y su fertilidad de L.M. Thomson y F.R. Troeh, y repetidas actualizaciones, editorial Reverte, 1962 a 2017). Para Juan los suelos eran solo parte de los geoecosistemas y así trató de contagiarme su visión mucho más amplia del medio ambiente: agua, vegetación, atmósfera, fauna… y especialmente sus interrelaciones y aplicaciones para el ser humano. Lamento decir que no lo consiguió del todo porque alguno de sus postulados iba muchísimo más allá de mi entendimiento. Gracias Juan por haber compartido tu visión de todo y haberme transmitido una pequeña parte de tu saber. Te recordaré siempre con mucho cariño.

- Albert Solé Benet -


I had the fortune to get to know and meet Juan under very many and different opportunities and shared similar dreams which he demonstrated amongst others in the Rambla Honda . He pioneered in very many areas which are extremely critical in managing areid systems and his ideas and theories were backed up by his unique appreciation of the context of arid land plants and hydrology. He has produced so so many important benchmarks , together with his friends and PhD students for example that his spirit will be immortal. He was always thinking of his visitor but also of his responsibilities. He was excellent in every way and we can remember him, whenever we look at the landscape and how we would not have understood this if it had not been for him. Maybe many of us would have not been where we are if it had not been for his hard work and care. It was a tragedy that he did not have a little longer to be with his family and friends so please here are my thoughts and condolences.

- Anton Imeson -


Mi Molt estimat Joan. No te has ido... estás en todo. En lo real y lo imaginario, en ese toro que te fascinaba, , en cada desierto... en las matas de esparto, el rocío y la bruma, en el cielo y la montaña, en el mar.. . En cada octava, en cada idioma, en Tristán e Isolda, en Isolda y Tristán. Estás en cada flor qué jamás arrancarías, en cada Haiku, en la luz, la oscuridad.. en los atardeceres de tu Sierra de Gador, que tiñen la estepa de morado... en la mirada de Stell, de Cabo y Gata, o en la de un niño, que era tu forma de observar la Vida, de Vivir, desde el Amor... No en su acepción cursi que imagino reñida contigo, sino en su sentido más amplio. Supongo que habrás alcanzado el último estadio de tu evolución, Queridísimo Juan, porque no imagino nada más grande después de Ti. Te imagino persiguiendo a las Pléyades, o admirando cualquiera de los muchos soles de Andrómeda mientras inventas nuevas formas de Tai Chi. Sonriendo. Me dijiste que no temiera, que no te irías, que no pasaría... y tenías razón. Cómo alguien me dijo tras tu último Viaje - seguramente para Ti el más fascinante - tu esencia perdura.

- Susana Astor -


El 16 de septiembre de 2000, hice mi primera visita a Almería para conseguir uno de mis sueños, estudiar la ecología del paisaje en zonas áridas. Tal sueño se volvió aún más grande cuando supe que iba a formar parte del grupo de Juan Puigdefábregas, quien iba a ser también uno de mis supervisores en mi tesis master. Me acuerdo de mi primera reunión con Juan en su despacho en el chumbo, me explicó muchas teorías sobre los procesos e interacciones de modelados en los paisajes semiáridos. Yo escuchaba a Juan y no entendía mucho de lo que me decía, pero mi primera conclusión de aquella reunión fue, que era muy afortunado de ser alumno de Juan, pero al mismo tiempo, me iba a requerir el mayor esfuerzo de mi vida estar a la altura de su confianza. Desde entonces aprendí de Juan el significado de la dedicación a tus objetivos, el valor del compromiso a la ciencia en la vida y sobre todo ser una persona humilde y sencilla. Por todo eso, mil gracias Juan por cada línea que aprendí en mi carrera como alumno y profesional y otras mil gracias por el honor que me diste de formar parte de tu grupo. Hasta siempre, Juan.

- Ashraf Afana -


Juan es mi referencia científica. El día que le conocí en “el chumbo”, recién acabada la Universidad, descubrí que a él le preocupaban aspectos muy diferentes de los que importaban a mis profesores previos, no le importaba mi especialidad, calificaciones o nimiedades semejantes, le interesaba qué me inquietaba científicamente. Aquella pregunta me descolocó, y nerviosa comencé a lanzar todas las peregrinas hipótesis que se me ocurrieron, y le debió hacer gracia la pasión con la que las argumentaba pues respondió con una sonrisa. Y ahí comenzó mi suerte, se abrió una gran ventana a la oportunidad de aprender a pensar más allá de procesos concretos, supe de la importancia de observar, pues de ahí nacen las preguntas más interesantes y comprendí que era preciso abordarlas en todas sus vertientes e integrar los resultados para obtener buenas respuestas. Estando cerca de él era inevitable no impregnarse de nuevas y geniales ideas y de entusiasmarte con ellas. Ahora, cuando miro atrás, me emociona la gran influencia que siempre ha ejercido sobre todos los que le rodeábamos, que importante era su opinión y que gran respeto le teníamos, pese a que nunca le vi ningún gesto autoritario en su comportamiento y eso sólo lo consiguen personas excepcionales y muy grandes como Juan. Nunca te olvidaré. Gracias.

- Yolanda Cantón, Universidad de Almería. -


I had the pleasure to get to know Juan in 2012 during our engagement with UNCCD's ad hoc advisory group of technical experts, tasked with refining the set of indicators to measure progress on UNCCD's strategic objectives. Jointly we refined the group's recommendations to the Conference of the Parties Committee on Science and Technology, meeting in Windhoek, Namibia, for their 11th session. Juan's experience, inventive mind and open spirit made him an invaluable partner in this endeavour.

- Geertrui LOUWAGIE -


Estimado Juan, me incorporé al grupo viniendo de un área de conocimiento radicalmente distinta a la tuya, así que pude conocerte en bruto, sin referencias, sin sesgos, sin admiración debida, no era conocedor de tus trabajos, ni de tus méritos. Viéndote trabajar, rápidamente aprecié la sencillez de tu trato; prestabas el mismo interés y escuchabas con igual grado de concentración las palabras de un recién llegado que las de un interlocutor senior, descubrí el ritmo pausado de tu discurso, entremezclado de enormes silencios que anticipaban lo mejor de tus reflexiones, y como estas reflexiones tendían, siempre más, a abrir interrogantes que a cerrarlos. Finalmente, viéndote vivir, corrobore que la juventud es tan solo un estado de ánimo. Hasta siempre.

- Alberto Ruiz - EEZA -


Conocí a Juan, junto con mi amiga y colega Pepa Moro, en una reunión sobre erosión que se celebró en el Chumbo sobre 1987, y ya desde el primer momento me/nos cautivó, como científico y como persona. Aún recuerdo cuando se acercó a nosotros, en un descanso, y nos preguntó sobre algo que por aquél entonces nadie se había ni planteado, pero que él ya tenía en su cabeza, a lo cual no pudimos balbucear ni media palabra. Al poco tiempo él se trasladó desde Jaca a Almería y pudimos 'disfrutarlo' hasta casi sus últimos días. Faltan palabras para describir a Juan, como ocurre con los 'genios' que nacen cada muchos años, su brillantez intelectual le permitió trabajar en una variedad amplia de temas, haciendo fácil lo difícil, y resolviendo con una claridad meridiana cualquier problema por complicado que fuera. Y por si esto fuera poco, tenía una energía y ganas de trabajar apabullante, que ha mantenido hasta el final. Seguramente, sin pretenderlo, nos legó parte de su esencia, fue nuestro maestro y creó escuela en el grupo de científicos que tuvimos la suerte de conocerlo y trabajar con él. Sirvan estas palabras más que de reconocimiento, de agradecimiento. Una pena que se haya ido tan pronto. Descansa en paz allí donde estes.

- Francisco Domingo, EEZA (CSIC) -


Juan Puigdefábregas Tomás had a rare and prodigious spirit. An inexhaustible, authentic thirst for knowledge: he worked to know, to unravel something that seemed important to him, not by interest or strategy. Hard worker, he was a scholar in several areas, quite different in addition. He was convinced that he could learn more from people with different points of view and approaches, and he acted accordingly. He knew how to listen and he loved to travel. But possibly the most extraordinary thing was that he combined his intellectual condition with a great humanity, which made him understand and accept the most purely human traits both of himself and of other people, and that duality allowed him to be comfortable with people of very varied condition. I met him in the 80s, we coincided at some scientific meetings before he came to the Experimental Station of Arid Zones, and initially I noticed him because when we crossed each other he always smiled. His mind was populated with data and concepts from many sciences (from natural sciences to neurobiology through geography or physics, among others), along with art and letters. I admired the ease and frequency with which he could move from one area of knowledge to another and establish unexpected relationships, almost always enriching and stimulating. And I found admirable that all those things that came together in his mind were never scrambled. In addition, he naturally reconciled his intuitive and emotional parts with his more rigorously rational, which led him in his later years to focus all his interest on the perception of the landscape and the relationships between the emotional aspects of that perception and ecological aspects. I learned a lot from Juan. I owe him having opened my eyes to the abiotic world, which I found since then more and more interesting and fundamental. The attitude of putting the focus on the core of the problems. The discipline in pursuing rigor in thinking, regardless of the subject and the method. The importance of observing nature as a method. Learning by observing is not easy because progress from observation depends on what one previously knows; although also for that reason it is progressively more rewarding, in addition to be clean. I learned also the importance of intuition and emotion in the generation of hypotheses, which are the fundamental step towards knowledge and are forged in the unconscious part before taking rational form. Juan was a singular man; I will never forget him.

- Roberto Lázaro Suau, EEZA (CSIC) -


Tenía Juan un espíritu prodigioso, bien poco común. Una sed inagotable de conocimientos, que era auténtica: trabajaba por saber, por desentrañar algo que le parecía importante, no por cálculo o estrategia. Gran trabajador, fue erudito en diversas áreas, bastante dispares, además. Estaba convencido de que podía aprender más de gente más distinta, con puntos de vista y aproximaciones diferentes; y actuaba en consecuencia. Sabía escuchar y le encantaba viajar. Pero posiblemente lo más extraordinario era que aunaba la condición de intelectual con una gran humanidad, que le hacía comprender y aceptar los rasgos más puramente humanos propios y de los demás; y esa dualidad le permitía estar cómodo con gente de muy variada condición. Le conocí en los años 80, coincidimos en algunas reuniones científicas antes de que él viniera a la Estación Experimental de Zonas Áridas, e inicialmente me fijé en él porque cuando nos cruzábamos siempre sonreía. La mente de Juan estaba poblada de datos y conceptos de muchas ciencias (desde las ciencias naturales hasta la neurobiología pasando por la geografía o la física, entre otras), junto con otros del mundo del arte o las letras. Era admirable la facilidad y la frecuencia con que podía pasar de un área de conocimientos a otra y establecer relaciones inesperadas, casi siempre enriquecedoras y estimulantes. Y era admirable que todas esas cosas que se juntaban en su mente no estuvieran nunca revueltas. Además, conciliaba con naturalidad la parte intuitiva y la emocional con la más rigurosamente racional, lo que le llevó en sus últimos años a focalizar todo su interés en la percepción del paisaje y las relaciones entre los aspectos emocionales de la percepción y los ecológicos. Aprendí mucho de Juan. Le debo haber abierto los ojos al mundo abiótico, que encuentro cada vez más interesante y fundamental. La actitud de poner el foco en el fondo de los problemas. La disciplina en perseguir el rigor en el pensamiento, independientemente del tema y el método. La importancia de la observación de la naturaleza como método. Aprender observando no es fácil porque el progreso a partir de la observación depende de lo que uno ya sabe; pero también por eso mismo es progresivamente más gratificante, además de limpio. Aprendí también la importancia de la intuición y la emoción en la generación de las hipótesis, que son el paso fundamental hacia el conocimiento y se fraguan en la parte inconsciente antes de tomar forma racional. Fue Juan un hombre singular; no le olvidaré.

- Roberto Lázaro Suau, EEZA (CSIC) -


Gracias por crear el grupo de Geoecología de Zonas Áridas, integrarme en él y dirigir mi Tesis. Gracias por tu legado, por tu inquietud por encontrar respuestas y por todo lo que he aprendido contigo. Gracias por tu reconocimiento, tu apoyo y tu amistad. Has representado siempre un gran estímulo, y como sabes, ha sido un verdadero placer trabajar contigo, libre de horarios preestablecidos y con mi perro tumbado bajo la mesa. Gracias Juan. Terminada la Tesis alcancé la relevancia suficiente para ocupar un lugar en tu universo. Y aparecieron entonces nuestras conversaciones sobre la trashumancia, las sociedades recolectoras, agricultoras y ganaderas, la percepción del entorno, el paisaje, las emociones, el cambio climático, el efecto de los cambios de usos, el cambio global, la custodia del territorio (o como quiera que tú la llamaras), el papel de la ciencia y del investigador en la sociedad, la educación, la entropía… Acaloradas discusiones que partiendo de posiciones contrapuestas nos fundían, o no, en una nueva perspectiva. Serán sin duda lo que más echaré en falta. “Tocas todos los palos!” me decías riendo en una de nuestras últimas conversaciones cuando te contaba en qué nuevo proyecto andaba enfrascada. Me pregunto a quién habré salido… Me enterneció descubrir lo impresionado que te dejaron los surikates en tu viaje a Namibia. A ti que nunca habías contemplado a los animales en tus estudios! Y con ese nombre bautizaste a uno de tus últimos proyectos. Lástima que no cuajara nuestra última oportunidad de trabajar juntos. Me acompañarás siempre Juan. Te deseo lo mejor en este nuevo viaje.

- Eva Mª García Ortiz -


This was a very sad news. I meet Juan during DeSurvey project and I will always remember his kindness, humanity, research vision, and leadership skills. He will be missed. May he R.I.P.

- Paula Paredes, ISA-ULisboa -


Great scientist and very good person. I keep great memories of Juan. He supported us and helped us much over our short stay in Almería, over our long stay in hospital.. I will never forget him. Thanks for everything

- Ana Rey -


Conocí a Juan hace 28 años, cuando aterricé en el Chumbo (la EEZA) como doctorando, pero mi trato con él fue escaso, ya que no trabajaba ni en su grupo ni en su línea de investigación. No obstante, eso no me impidió saber de su alto nivel como investigador, algo que quedaba plasmado por el hecho de dirigir y coordinar proyectos europeos, siendo uno de los pioneros en este quehacer en nuestro país. A los pocos años abandoné este instituto, y pasé varios años como postdoctoral en diferentes centros de investigación. No volví a ver a Juan hasta la Navidad de 2014, cuando, estando de vacaciones en Almería, me lo encontré casualmente en una terraza. Una sincera y mutua alegría por vernos tras tantos años dió lugar a una conversación fluida, en donde me adelantó, con una envidiable ilusión propia de edades más tempranas, las ideas de un proyecto en ciernes que tenía que ver con la pérdida de la conciencia ecológica en la sociedad actual... me sorprendió y agradó sobremanera el enfoque de estas nuevas ideas e investigaciones, pues se acercaban bastante a cuestiones que, además de interesarme, me inquietan profundamente... Yo entonces le hablé de mis planes de regresar al Chumbo y a mi Almería en pocos meses. Mi vuelta sería una realidad el verano siguiente, y desde entonces, en esporádicos pero intensos encuentros, Juan continuó compartiendo conmigo sus nuevas inquietudes intelectuales, densas pero fascinantes. Descubrí a un Juan desconocido para mí, descubrimos un aprecio mutuo, y disfruté de su discurso entrañable e intelectualmente retador. No llegó a realizar ese proyecto que le fascinaba, pero resulta esperanzador comprobar que se puede llegar hasta el final de nuestros días con la ilusión del estudiante, con la valentía del aventurero y, sobre todo, con las ganas impertérriras de destapar nuevos misterios, nuevas inquietudes, tan íntimamente habitadas en nosotros como es nuestra propia humanidad y su relación con la naturaleza. Juan, descansa en paz, y coge fuerzas para tu siguiente andadura, que a buen seguro te llenará de gozo. Un amigo tardío.

- Jorge Cassinello Roldán - EEZA-CSIC -


Thank you Juan for being so inspiring both at a personal and a professional level and always willing to share your wisdom and kindness. Your encouragement and support has been crucial during the years I have worked on the science-policy interface of desertification: no matter what I could always count on you

- Victor Castillo CEBAS-CSIC -


Has sido mi mentor pero, sobre todo, mi amigo. Nunca te agradeceré bastante la confianza que pusiste en mí para acompañarte en aquel gran reto que supuso Desurvey y en todos los que vinieron después. Cercano y sensible, siempre dispuesto a ayudar y a ofrecerme tu opinión y sabio consejo. Una persona excepcional cuya pérdida lamento en lo más profundo. Adiós Juan, ya sabes, si me necesitas, aquí estaré. Buen viaje y hasta siempre.

- Rosma Peregrín. EEZA (CSIC) -


En Juan confluían tres factores que raramente se dan. Era como un caldo de cultivo de enorme sabiduría, donde podían medrar ideas originales gracias a una tenacidad sin igual. El punto de partida de esas ideas podía ser un paseo con sus perros, la enésima audición de las variaciones de Goldberg o alguna de sus variopintas lecturas. Después, ajeno al sentido del ridículo, exponía lo que podía ser el germen de un proyecto o de un paper realmente innovador. Juan se atrevía a pensar y contar cosas que desbordaban los cauces que todos damos por sentados. Puede que muchas ideas de esas se estrellasen, pero algunas cristalizaban. Tras brumosas y diletantes discusiones con su equipo (o sus equipos), envueltas en en idas y venidas, solapadas con conversaciones que podían ir desde cómo cocinar el bacalao a las políticas ambientales, se acababa por destilar un proyecto sólido, algo con fundamento. Como alguna vez dijo Gabriel, Juan era como un buen motor diésel: le puede costar entrar en calor, no va a ir muy rápido, pero ten por seguro que no te va a dejar tirado y va a llegar hasta el final. Y así fue.

- Jaime Martínez Valderrama / EEZA -


Conocía Juan en un seminario que organizamos en Telefónica de España para decidir con qué software de dinámica de sistemas trabajar. Elegimos por unanimidad, aconsejados por Javier Aracil: Vensim. Desde entonces y durante muchos años, vuelto yo al CSIC, tuve la suerte de trabajar con el en una problemática que Juan conocía muy bien: desertificación. Aprendía mucho de este asunto y lo recuerdo con sumo agrado.

- Silvio Martínez Vicente -


Querido Juan Ya no estás aquí, pero nos has transmitido con creces tu amor a la ciencia, tu búsqueda del conocimiento tan reposada pero sin pausa, algo tan difícil de encontrar en el frenesí en que vivimos hoy, tu independencia, sin seguir modas o corrientes, abriendo brecha, tu capacidad de entusiasmarnos y engancharnos a tus ideas, escuchar las nuestras y abstraerlas a otro nivel, tu profunda inteligencia, tu capacidad de ahondar sin perder tu visión global. Durante los cinco años que trabaje contigo en la EEZA recibi siempre por tu parte un respeto y apoyo enorme tanto en lo profesional como en lo personal. Ya no podremos seguir teniendo esas discusiones científicas que tanto nos gustaban, por Skype en los últimos tiempos. La última vez que hablamos hace algunos meses discutimos sobre la entropía y los ecosistemas :), estabas entusiasmado con tus proyectos, tu libro y me dijiste “Monica, estoy ahora en la mejor época de mi vida porque hago lo que quiero”. Me quedo también con eso, tu capacidad de disfrutar. Juan, allá donde estés un abrazo grande. Gracias. Te echaremos de menos.

- Monica Garcia-Denmark Technical University -


Han sido casi veinte años, pero desde el principio fui consciente del privilegio de poder trabajar contigo. De todo lo que trasmitías, si tuviera que elegir, me quedo con una cosa: la pasión. “Sin ella, uno es incapaz de hacer las cosas bien”, decías siempre. Pasión contagiada en las largas reuniones de gabinete, acabando con el cuaderno atiborrado de notas, frases inconexas, esquemas e hipótesis que luego había que hilar, desarrollar y demostrar. Pasión en los largos viajes por paisajes que lloraban su propio destino, desolados, saltando en los asientos traseros. Tristeza y euforia, de encontrar lo que ya sospechábamos. “Hay que investigar sobre la historia del sitio para poder entender como ha llegado a este estado”, no te cansabas de decir. Pasión también en los momentos relajados, planificando nuevos retos, reviviendo anécdotas. “¿Qué le has puesto a la escalibada? no sé qué es… pero envuelve los sabores”. Romero, Juan, romero… la escalibada aromatizada con romero acerca esas dos orillas del Mediterráneo en donde tantos buenos momentos hemos pasado. Hasta siempre.

- Marieta Sanjuán, EEZA (CSIC) -


Conocía a Juan tan solo hace unos años y siempre me sorprendió su apertura científica a nuevos enfoques. Siempre era un reto intelectual hablar con él y compartir perspectivas tan distantes como la neurociencia y la ecología.

- Miguel Pérez García. Universidad de Granada -


Conocí hace muchos años a Joan Puigdefábregas, cuando él estaba en Jaca y los dos trabajábamos en nuestras tesis doctorales. Luego me invitó en alguna ocasión a Almería para participar en un seminario Hispano-Francés sobre desertización. Aunque nuestro trato fue episódico. siempre sentí un gran respeto por su talento y su trabajo para poner en marcha un potente centro de investigación, y también aprecié su cordialidad. Guardaré de él y de nuestras demasiado escasas charlas un recuerdo excelente y creo que la suya es una pérdida sensible para la ecología española.

- Jaume Terradas -


No tuve la suerte de conocer a Juan en persona, mi más sentido pésame a aquellos que sí lo hicieron, sobretodo a su familia y a sus compañeros del día a día en la EEZA. Sin embargo, el trabajo de Juan Puigdefábregas quedará como un legado precioso e imborrable para todos aquellos que trabajamos en zonas áridas. Muchos hemos crecido con sus artículos, y seguiremos aprendiendo de ellos en años venideros. Gracias, Juan, por tu ENORME trabajo en la dinámica de unos ecosistemas a los que tengo tanto cariño y tu esfuerzo para resolver sus problemas de desertificación. DEP

- Santiago Soliveres Codina -


Nunca podré olvidar a Juan. Fue el primer "cientifico" que conocí cuando llegué al CSIC en 1991 y me pareció, por qué no decirlo, "peculiar". Tras muchos años de colaborar con Juan en la preparación del proyecto del Programa Marco que tocara; tras muchas conversaciones sobre cómo afrontar los retos del cambio climático; después de muchas luchas -con él y con su fantástico equipo- para convencer a Bruselas de que lo importante es la investigación y no la burocracia administrativa, lo que me queda -nos queda- es su bonhomía, su motivación y su saber estar. Juan, siempre nos quedará tu recuerdo y tus logros. Pasalo bien allí donde estés.

- Carmen Hormigo. CSIC -


Querido Juan: Comenzaste tu ascensión junto al cerezo florido de la canción de Serrat, tu cerezo, pues se encontraba precisamente en el jardín de tu casa. Aun conservo una fotografía en que estamos los dos trepando por la pared del cañón de Ordesa, y tu ya me marcabas el camino llevando unos pasos de ventaja, ventaja que has conservado y ampliado siempre. Fuiste seis años mi director, veintisiete mi compañero de trabajo y cincuenta y seis, hasta tu muerte, mi amigo. Ahora tu ascensión ha terminado y contemplas nuestras fatigas desde las estrellas. Pero tus primeros amigos estaremos pronto contigo y reanudaremos el trabajo.

- Juan Pablo Martínez Rica -


When we first met, Juan shared with me his perception of the ecology of Rambla Honda, leaving me (a young student then) impressed, grateful, and happily engaged with drylands. I have been fortunate to continue interacting often with him here and there, and each and every time he kindly inspired my way with his unique knowledge and ideas. Thank you Juan.

- Susana Bautista, UA -


EEZA años 90. Recién doctorados. El grupo de jóvenes investigadores se comía el mundo animado por pertenecer al Medalus team. Aun había mucho que aprender. Planteábamos con ilusión diseños que pudiesen explicar algún misterio del funcionamiento de Rambla Honda. Pero-entonces no lo sabíamos- éstos resultaban demasiado reduccionistas frente a la complejidad y heterogeneidad de las zonas áridas. Entonces aparecía él, Juan, para ponernos los pies en el suelo. Lo hacía con esa mentalidad holística e integradora a más no poder que le caracterizaba, "quasi" filosófica, diría yo, y que recordaba a la de un humanista del Quattrocento. Explicaba con meridiana sencillez el funcionamiento del mundo, destilado y adaptado a un bello y tranquilo lugar como Rambla Honda. A diferencia de los humanistas, las discusiones no acontecían en grandes salas capitulares, ni en plazas custodiadas por estatuas de Donatello (ojalá) sino en “el despacho de Puig”, lugar temido y reverenciado a partes iguales (como las iglesias) al que tarde o temprano debíamos acudir atravesando casi de puntillas el pasillo de un vetusto edificio racionalista y cincuentero llamado familiarmente “El Chumbo” “A las 13 ha dicho Juan que quiere veros” Los aludidos metían literalmente la cabeza en el ordenador para extraer lo mejor del trabajo en curso, sabiendo que de gustar al jefe, lo pulirá, retorcerá, matizará, incorporará ideas nuevas y brillantes y por último lo sintetizará en un modelo que dibujará en la pizarra en un plis-plas, dejando así a la concurrencia boquiabierta. En el peor de los casos Juan, tras dejar hablar a los reunidos callaba, daba un par de vueltas a la habitación - manos detrás de la espalda- y de repente emitía su peculiar y temido chasquido de lengua: “tchch, Pepa” A ello seguía, con formas educadas y tranquilas, la crítica implacable pero justa, razonando de mil maneras los errores cometidos para acabar presentando un abanico de alternativas, materia prima valiosa donde las haya, para seguir avanzando. No sé muy bien el porqué, nos afectaba a casi todos hasta a los más tranquilos. Un estado de alerta, un nerviosismo de antesala de examen. Y es que en verdad, así era; como un examen oral. Interrumpido eso sí, por unas cuantas llamadas telefónicas (ministros incluidos) que permitían volver a ojear los cuadernos de notas. Suspensos o no, al terminar y cerrar la puerta, habíamos aprendido un montón de cosas de los comentarios y sugerencias de Juan y podíamos marchar tranquilos al encuentro de los demás, que esperaban impacientes tomando una cañita en el Costasol. (ruido de tripas, ya son las tres). "Tempus fugit" El Chumbo de siempre ya no está y ligado a él está Juan que acaba de irse demasiado pronto. No sé dónde está enterrado aunque poco importa. Lo que sé es que allá al fondo de Rambla H. bajo una retama, lo veré embelesado resolviendo incógnitas que Medalus no terminó de desvelar mientras con parsimonia, da cuenta del tercer paquete de galletas.

- Pepa Moro. Ecología. Universidad de Alicante -


Gracias Juan por todo lo que nos has regalado como profesional y como persona.

- Rosa María Menéndez López -


Juan was as a pioneer in advocating coupled socio-economic and biophysical approaches in dryland research and management. We fondly recall his devotion and passion. While ardent and confident in sharing his vast knowledge and experience, he was always congenial, compassionate and supportive. As a collaborator, Juan was inspiring and we highly value his contributions to the new World Atlas of Desertification (WAD). He will be missed as both colleague and friend. Our deepest condolences to his family.

- The WAD editorial board. Michael Cherlet (EC-JRC), Joachim Hill (Univ. Trier), Stefan Sommer (EC-JRC), Graham Von Maltitz (CSIR), Charles Huchinson (Univ. Arizona), James Reynolds (Duke Univ.) -


Gracias Juan, por todo lo que he aprendido de ti y por esos ratos de charla científico-técnico-político-personal, escasos pero inolvidables. Tu “herencia” sobre la desertificación nos hará más capaces de enfrentarnos a la “desertificación activa”.

- Araceli Martínez (Tragsatec) -


Good trip Juan. It has been a pleasure to meet you and a source of inspiration to hear and discuss with you. I offer for those moments that we have shared talking without hurry anywhere in the world

- Patricio García-Fayos (CIDE) -


Very sad to hear this news. I will always remeber his kind and helpful leadership during DeSurvey project.

- Christos Giannakopoulos (NOA) -


Quiero expresar mi profundo pesar por su fallecimiento. Juan ha sido una referencia obligada en la investigación ambiental en el CSIC y un excelente investigador. Coincidí numerosas veces con él, a veces en proyectos conjuntos, y es una gran pérdida para todos los que le conocimos..................

- E Fereres, UnivCórdobaIAS-CSIC -


THANKS JUAN FOR YOUR SCIENTIFIC LEGACY AND FRIENDSHIP.

- Ramón Vallejo, CEAM, UB -


Requiem æternam dona eis, Domine, et lux perpetua luceat eis

- Amor scientia -


I am really saddened by the news of the passing of Juan. I met him during the Desurvey project, and admired his scientific quality and his kind style as a person. He made the whole project run smoothly with the meetings being productive but also pleasurable.

- Gavriil Xanthopoulos, IMFE -


Querido Juan, no recuerdo más nervios que aquellos que precedían a una reunión contigo para hablar de los avances en la tesis, ni mayor disfrute que escuchar alguna de tus charlas donde dabas sentido a todo lo que hacíamos. Gracias por enseñarme el puro placer de descubrir y conocer.

- Ana Were -


Mi aprendizaje ciéntifico se haya ligado a la visión de tus paseos reposados, en reflexión, por tu despacho del Chumbo. Con tu mente allá arriba pero tan cerca. Con tu análisis incisivo y certero, para todos y sobre todo. Te recordaré riendo con las ninfas del desierto.

- Luis Villagarcía; Eco. - UPO -


Juan, tantos años sin verte y te siento con tus ojos claros y ese acento tuyo demorado en las palabras recorriendo montañas y desiertos y glaciares. Que todas las mañanas del mundo te acompañen.

- Juan P Ruiz, eco humana UAM -


Su ejemplo de serenidad y reflexión profunda e inteligente, su bondad y su talla científica las tengo y tendré siempre en mi memoria, forman parte de mi vida y han sido y seran una referencia.

- Leopoldo Rojo Serrano. MAPAMA -


Juan enriched me with his unique humanity and knowledge. Thank you

- Maurizio -


Gran maestro y gran amigo. El DeSurvey fue una gran experiencia.

- Antonio Pulido Bosch -


The work and ideas of Juan have largely contributed to shape my understanding of the structure and functioning of drylands. Many thanks Juan for your contributions to science and for your support (I keep very vivid memories of his interventions during my PhD!), you will be greatly missed.

- Fernando T. Maestre -


Thank you Juan for your wisdom and for the enormous human attributes that we all could appreciate working with you.

- Fernando Santibáñez (U Chile) -


Juan, a great colleague who helped many understand the Mediterranean landscape and who we remember as an unassuming character, but one whose personal and academic contributions will be long remembered

- Mark Mulligan -


I met Juan in the 90’s in southeastern Iberian Peninsula where I was researching the effect of the patchy distribution of plants on soil erosion. I always had the impression that I was verifying what he already knew. We are in debt with him for his ideas. Juan was a light in the darkness.

- Artemi Cerdà -


Notícia triste, tenim la sort de gaudir del seu treball com a científic i com a persona. Un abrazo a la gente de la EEZA, familia y allegados, y a todas las personas que han tenido la suerte de conocerle.

- Joan Llovet López -


Hay personas que aún con contactos puntuales y en la distancia temporal y física dejan huellas inolvidables. Tengo un gran recuerdo de Juan cuando nos acompaño en los años 80 en una visita por el barránco del Aras. Gracias por tu visión del paisaje y tu sencillez entrañable.

- Javier Benayas/Ecología UAM -


Juan, siempre recordaré las largas discusiones ecológicas que sostuvimos cuando realizaba mi tesis doctoral aquí en el Pirineo. Siempre fuiste para mi un gran estímulo en lo profesional y una gran ayuda en lo personal. Alli donde quiera que estés, un abrazo. Ricardo

- Ricardo García González, IPE -


Thanks for helping me at the very begining of my career. Thanks for your valuable contribution to our knowledge of arid lands ecology. You were an excelent reference for me of an outstanding scientist.

- Juan A Oliet Palá -


In Memory

You are welcome to leave your personal memories and messages via this tribute page.